HISTORIA

Aunque ya había habido antes otras incursiones europeas, la exploración más completa de Australia la realizó en el siglo XVIII el capitán inglés James Cook, que tomó posesión del sudeste de la isla en nombre del rey de Inglaterra.

Como es bien conocido, la nueva colonia se utilizó inicialmente como penal. El primer asentamiento de presos comenzó el 26 de enero de 1788 en Sydney (por eso en esta fecha se conmemora el Australia Day). A la de Sydney le siguieron otras colonias penitenciarias en distintos emplazamientos (que luego darían lugar también a ciudades) y la llegada, asimismo, de colonos libres, campesinos británicos. Por otra parte, el descubrimiento de oro a mediados del siglo XIX trajo una oleada de inmigrantes, coincidiendo con el fin de la deportación de presidiarios.

Australia entró en el siglo XX como una federación de estados con una Constitución autónoma y se fue configurando poco a poco como nación. Así, en 1927 inauguró oficialmente su capital, Canberra. Por otra parte, los australianos participaron ya en la Primera Guerra Mundial con un ejército propio (aunque como aliados de los ingleses) y sufrieron en la Segunda un intento de invasión de Japón. Las bajas en estos y otros conflictos (Vietnam, Corea…) contribuyeron a crear un sentimiento de nación, hasta el punto de que es casi imposible encontrar un pueblo australiano sin su monumento a los caídos, que fueron muchos para un país con una densidad de población tan baja.

La que fuera antigua colonia inglesa mantiene todavía hoy como cabeza de Estado a la soberana de Inglaterra (representada en el país por un gobernador general), después de que no cuajara el intento, en 1999, de convertir Australia en república.

Australia tiene como primer ministro desde 1996 al conservador John Howard, reelegido en el año 2004.